Caducidad de segunda instancia. Qué es y para qué sirve.

 Apelación  Comentarios desactivados en Caducidad de segunda instancia. Qué es y para qué sirve.
Feb 162018
 

Una situación frecuente al producirse la regulación de honorarios es que las partes los apelan por altos, más que nada la parte que deberá abonarlos, ya que su objetivo lógicamente será abonar lo menos posible.

Hayamos apelado por bajos o no, el expediente debe elevarse a Cámara para considerar las apelaciones por altos y no se elevará hasta tanto no se notifique la regulación de honorarios a todas las partes y profesionales de la causa.

El Juzgado realiza un control sobre dichas notificaciones ordenando la elevación del expediente una vez que consta su cumplimiento.

Si bien cualquier interesado puede impulsar la elevación a Cámara enviando las cédulas electrónicas (a domicilios constituidos) o en papel (a domicilios denunciados), la carga del impulso pesa sobre la parte que apeló.

En este momento no hay que perder de vista la actitud de quien nos apeló los honorarios por altos, ya que si no impulsa la segunda instancia (es decir, si no impulsa que el expediente suba a Cámara) en los siguientes 3 meses, podemos acusar la caducidad de segunda instancia.

El acuse de caducidad de instancia se formaliza con un escrito en el que se detalla cuál fue el último impulso del apelante y se demuestra que pasaron más de tres meses.

A tener en cuenta: los tres meses deben ser corridos y el plazo se interrumpe (no corre) durante las ferias judiciales, ni los periodos en que el expediente estuvo fuera del juzgado. Además, más allá de las presentaciones que haya hecho el apelante (la típica es el pedido de elevación), debe tenerse presente las cédulas en papel que pueda haber presentado y que estén diligenciándose, todo lo cual debe figurar en la causa.

La caducidad de segunda instancia la resuelve la Cámara. Por este motivo una vez que la acusemos, el Juez de Primera instancia correrá traslado a la parte acusada y una vez contestado dicho traslado o vencido el plazo para hacerlo, elevará el expediente a Cámara para resolver.

Jul 142015
 

A veces pasa que por diferentes razones no apelamos los honorarios, ya sea porque se nos pasó el plazo, porque los consideramos razonables u otras razones. (Más allá de que siempre hay que apelar)

Pero ello no quita que la parte obligada al pago no los apele por altos.

Apelemos o no, no cobraremos hasta que los mismos no estén firmes, es decir hasta que no haya más discusión posible sobre el monto de los mismos.

Si están apelados por una de las partes, no nos queda otra que esperar que el expediente suba a Cámara para resolver sobre esa apelación.

S la parte es remisa y no impulsa la elevación, luego de 3 meses podemos plantear una caducidad de segunda instancia para forzarla a que se de por decaído su derecho de apelar.

Como dije más arriba, una vez que estén firmes podremos impulsar el cobro.


No announcement available or all announcement expired.