El recurso de apelación puede ser desistido sin inconveniente mediante la presentación de un escrito en el que se manifieste el desistimiento.
Este desistimiento puede plantearse en cualquier momento luego de interpuesto el recurso y hasta que éste no sea resuelto por la Cámara.
Sin embargo, lo importante a tener en cuenta es si conviene desistirlo y ello dependerá de la situación de las apelaciones en el expediente, ya que si mis honorarios fueron apelados por las partes por altos y yo desisto de mi apelación por bajos, quedará en la parte que apeló el impulso de enviarlo a Cámara y si es la obligada al pago es esperable que no tenga demasiado interés en impulsar esto.
Además, cuando la Cámara contemple qué tiene que resolver, si hemos desistido, lo hará sólo en función de la apelación de la parte que apeló, decidiendo si los baja o mantiene el monto de nuestros honorarios, pero nunca si los sube.
Por ello, la situación ideal para desistir es cuando nadie más apeló, ya que en esa situación los honorarios quedarán firmes y podremos reclamar su pago sin más.
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