Jul 242015
 

Cuando mis clientes-peritos me asignan expedientes antiguos para gestionar el cobro de sus honorarios, suelo anticiparles lo que comentaré en esta publicación.

El paso del tiempo no impide “per se” el cobro de honorarios periciales, pero sí suele poner trabas.

En efecto, un expediente que hace años que no tiene movimientos ha perdido la atención de las partes. La obligada al pago suele perder el sentido de obligación de pago de nuestros honorarios que sí tiene apenas pierde el juicio.

Además la situación fáctica de la parte obligada puede cambiar mucho dificultando ampliamiente el cobro: puede haberse mudado, jubilado, insolventado, haber perdido todo contacto con su abogado, quebrado, etc.

Desde el punto de vista del procedimiento, si estamos dispuestos a sobrellevar estas vicisitudes, nada cambia ya que habrá que retomar la causa en el punto en que se dejó y seguir el proceso de cobro.

Para esto habrá que averiguar si el expediente está paralizado o archivado y pedir se vuelva a poner en letra para revisarlo y actuar en consecuencia.